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Carteles negocian en el país toneladas de cocaína PDF Imprimir E-Mail

 

 Fuente:  La Nación, 13 de diciembre del 2009

 http://www.nacion.com/ln_ee/2009/diciembre/13/pais2187793.html

 

Narcos de México y Colombia se reunen aquí

Carteles negocian en el país toneladas de cocaína

 Colombianos depositan aquí grandes alijos para los norteamericanos

 Desde el 2005, han ido a prisión 61 61 mexicanos por tráfico de drogas

Otto Vargas M.y Nicolás Aguilar R. | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
  
 

En junio, la Policía de Yucatán, México, decomisó la cocaína que ocultó en tiburones una empresa fundada en Costa Rica por el mexicano Francisco Pozos Lepe. El cargamento pasó por puertos estadounidenses. AP

Los carteles mexicanos convirtieron a Costa Rica en un punto de encuentro para negociar cargamentos de cocaína con sus similares colombianos, confirmaron autoridades antidrogas.

Desde el 2005, 61 mexicanos fueron detenidos por casos de narcotráfico. En ese período, las autoridades antidrogas decomisaron 16,3 toneladas de cocaína a organizaciones controladas por mexicanos, de acuerdo con un informe de la Policía de Control de Drogas (PCD).

“Costa Rica pasó a ser un punto de encuentro entre carteles mexicanos y colombianos. Es decir, terminó la intermediación de guatemaltecos. El país es ahora un centro negociación de drogas”, indicó el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Jorge Rojas.

La PCD estima que el 80% de la droga que pasa por el país es controlada y movilizada por los carteles mexicanos.

Estos reciben la cocaína en puntos costeros del Pacífico sur y, más recientemente, en el Caribe

El director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), Mauricio Boraschi, explicó que la presencia de los mexicanos aquí tiene un fin: reducir costos.

“México tenía antes una actitud más pasiva en la cadena de logística, pero ahora han optado (los carteles) por desplazarse a Centroamérica e instalar allí gente de su organización. Eso les ahorra el costo de los envíos”, dijo.

Paul Knierim, agregado en Costa Rica de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), confirmó –durante una entrevista anterior– que los mexicanos vienen “para recoger su mercancía o para manejar cómo subirla hacia México y Estados Unidos”.

 

 


16/06/09

Francisco Pozos Lepe es investigado aquí tras el hallazgo de 893 kilos enviados a México en tiburón congelado. No fue detenido.

 

16/06/09

Fernando Zantarín , mexicano, es vinculado por el OIJ al grupo de su coterráneo Pozos. La Policía tampoco pudo capturarlo.

 

11/09/09

José Daniel Armijo, originario de Sinaloa, Méxieo, es detenido en San Ramón. La banda tenía en su poder 100 kilos de coca.

 

19/12/08

Abelardo García fue detenido a finales del 2008 en Tuetal, Alajuela, con otros cuatro mexicanos. El OIJ decomisó 1.660 kilos de coca.

 

1/5/09

José Pérez López , mexicano, fue vinculado por la PCD con caso del helicóptero que se desplomó en el cerro de la Muerte con cocaína

Estrategias. Los carteles mexicanos también han diversificado sus actividades en Costa Rica.

El 1.° de mayo, un helicóptero que transportaba 396 kilos de cocaína –droga del Cartel de Sinaloa– se estrelló en el cerro de La Muerte. El piloto Édgar Arguedas y su acompañante, el mexicano Germán Trejo Retamoza, fallecieron.

Se dirigían al Hotel Pochotel, en Pavones, Turrialba —Cartago—, alquilado por mexicanos.

El grupo, del que serían parte los mexicanos Alejandro Peña Servin, Efrén Anguiano Escobedo, José Pérez López y José Adán Valdéz, pretendía comprar ese negocio.

En junio, la Policía de Yucatán, México, se incautó de casi una tonelada de cocaína que salió de Caldera, Puntarenas, en tiburones congelados. El envío corrió por cuenta de Tenería del Caribe Manufacturera, una empresa asentada en El Cocal, Puntarenas propiedad del mexicano Francisco Pozos Lepe.

El extranjero y dos de sus coterráneos (Fernando Zatarín Tisnado y Humberto Domínguez Sánchez) no pudieron ser detenidos

A principios del presente mes, narcos mexicanos ocultaron 840 kilos de cocaína en el cargamento de mármol que, desde Egipto, trajo una empresa costarricense.

Por ese caso, el OIJ detuvo a los mexicanos Christian Ugalde Melo –presunto líder–, Cristóbal Magallanes Rodríguez, Ernesto Rodríguez Estrada e Iván Herrera.

Agentes de la PCD indicaron que los grupos mexicanos son muy territoriales y desconfían de los ticos, a quienes asignan “labores menores”.

La excepción: Luis Enrique Barrantes Benavides, de 35 años y a quien detuvo la PCD el 28 de octubre. Este hombre era “el brazo derecho” de una red vinculada al Cartel de Sinaloa, según la Fiscalía de Narcotráfico.

Nuevo escenario. “Al haber tomado Estados Unidos acciones en México (mediante el plan de ayudas Iniciativa de Mérida ), los carteles se han desplazado a otras regiones. Vemos que los carteles son más activos en Centroamérica y eso nos preocupa enormemente”, destacó Roberta Jacobson, subsecretaria adjunta de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental.

La funcionaria conversó hace escasos tres meses con personeros de La Nación en Washington.

El oficial Mark Haigh, de la DEA, advirtió que los carteles mexicanos “llevan años funcionando en Centroamérica. Antes solo tenían representantes que coordinaban el transporte, pero ahora estas organizaciones están creando redes permanentes en la región centroamericana”.

Haigh se mostró esquivo al preguntarle sobre los carteles mexicanos que estarían laborando en Costa Rica. Hasta el momento, el OIJ solo ha confirmado uno: Sinaloa. “No voy a especificar cuáles carteles funcionan en su país. Sabemos que está Sinaloa, el Golfo... Ningún país de la región puede resolver este problema por sí solo”, expresó Haigh.

 

 

 

 


Mafia buscó a tico con nexos policiales

Nicolás Aguilar R. y Otto Vargas M. | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
  
 

Las autoridades allanaron esta vivienda en Villa Bonita, Alajuela, donde decomisaron documentos relacionados con Barrantes. MSP PARA LN

Un empresario, quien al parecer tenía “amigos” a nivel policial, es el único costarricense a quien las autoridades antinarcóticos califican como “mano derecha” de un grupo ligado al Cartel mexicano de Sinaloa.

El sospechoso es Luis Enrique Barrantes Benavides, de 35 años, a quien detuvieron el 28 de octubre en la urbanización Campos Verdes, en Pococí, Limón.

Este hombre es dueño de “múltiples propiedades”, según las autoridades, en las provincias de Guanacaste y Puntarenas.

La ministra de Seguridad Pública, Janina del Vecchio, basada en informes de la Policía de Control de Drogas (PCD), estimó que se trata de una “pieza clave”, “la mano derecha”, de una estructura del narcotráfico mexicano.

Para disimular inversiones presuntamente relacionadas con narcos mexicanos, Barrantes se escudaba tras varias sociedades anónimas, afirma la Policía.

Una de ellas era dueña de una venta de autos en San Joaquín de Flores, Heredia, y otra en Golfito, Puntarenas, estaba relacionada con transporte público.

Barrantes descuenta un año de prisión preventiva ; lo acusan de legitimación de capitales.

Por medio de la Oficina de Prensa del Ministerio de Justicia dijo que no daría declaraciones.

La Policía sostiene que fue quien facilitó la adquisición de autos, un helicóptero y propiedades al Cartel de Sinaloa. Esa aeronave se estrelló el 1°. de mayo en el cerro de la Muerte con los 396 kilos de cocaína que transportaba.

Conocedor de seguridad. Las autoridades creen que el nacional se convirtió en hombre de confianza de los narcos mexicanos por sus contactos policiales y el conocimiento de la seguridad nacional.

En la PCD estiman que tenía amigos en Seguridad Pública y, a manera de ejemplo, recordaron que reclutó al piloto de helicóptero Édgar Arguedas, fallecido en aquel percance junto con el mexicano Germán Trejo.

Para entonces, la red narcomafiosa mexicana había rentado un hotel en Pavones, Turrialba —Cartago— para usarlo como bodega.

Arguedas había trabajado en la Sección de Vigilancia Aérea del Ministerio de Seguridad Pública donde, estiman las autoridades, tenía también “buenos amigos”.

Lo que la PCD no ha logrado identificar es a otros posibles contactos de carteles mexicanos en las estructuras policiales del país.

Barrantes es la excepción.

De acuerdo con informes en poder de la PCD, los narcos mexicanos desconfían de los nacionales y prefieren enviar “a su propia gente para coordinar todo”.

El 19 de diciembre del 2008 en Tuetal, Alajuela, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) decomisó en una quinta un cargamento de 1.660 kilos de coca. De cuatro mexicanos presos, dos eran carpinteros traídos al país para que “construyeran” compartimentos secretos en varios vehículos.



Lucha mortal por control del territorio en México

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De enero del 2007 a la fecha, más de 11.000 personas fallecieron en México por violencia asociada al problemas de drogas. La mayoría de esos crímenes fue obra de los siete principales carteles asentados en ese país.

“Los carteles mexicanos se han convertido en organizaciones diversificadas y bien armadas. La mayoría (del negocio) es controlado por el cartel de Sinaloa, pero existen otros, como Juárez, Los Zetas, La Familia, Tijuana... Son extremadamente violentos”, explicó James Chris Kabel, encargado de la sección México-Centroamérica de la Agencia Federal Antidrogas de Estados Unidos (DEA), durante una entrevista con La Nación.

Para Ralph Reyes, otro alto jefe de la DEA (sección México-Centroamérica), ninguno de los carteles es más importante que el otro.

“Todos son una amenaza para Estados Unidos, México y la región centroamericana. Cualquier cartel que mate a un inocente o a una autoridad es una amenaza para la región”, puntualizó.

Pugna. La Procuraduría General de la República de México señaló entre los más peligrosos y problemáticos a los carteles de Tijuana (bajo control de los hermanos Arellano Félix), Juárez (otrora dirigido por Amado Carrillo), Sinaloa (de Joaquín El Chapo Guzmán) y del Golfo. El de Juárez, por ejemplo, opera en 21 estados, mientras que Sinaloa lo hace en 17.

Otras organizaciones, como La Familia (de Michoacán), hermanos Beltrán Leyva y Los Zetas (formado por militares desertores de las Fuerza Especiales del Ejército) también aportan su cuota de homicidios y violencia.

“La violencia entre estos carteles va en tres categorías: contra las fuerzas militares, entre los carteles y dentro del cartel.

“La epidemia del tráfico de drogas incluye mucha violencia porque es la forma en que funcionan. La amenaza es algo inherente”, destacó el oficial Kabel.

La DEA sostiene que emisarios del cartel de Los Zetas están presentes en Guatemala.

“Como hay mucha presión sobre los carteles en México, se desplazan hacia América Central”, puntualizó el funcionario.

 

 
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2007 Instituto Costarricense sobre Drogas